Esta obra de ingeniería fue edificada por el constructor Apolinar Ccapa en el año 1930, echo de piedra labrada, cal y yema de huevo (montero), su construcción demoro aproximadamente un año, las piedras para su construcción  fueron labradas a puro combo y cincel en las faldas del volcán Ticsane desde donde fueron trasladadas por la misma población, construido con un sistema estructural de arco que cubre una luz de 10.10 m. y con ancho de 3m,  este puente fue construido con la finalidad de comunicar el área urbana con el área agrícola del Valle que hoy en día sirve de integración entre los pueblos de Carumas, Cambrune, Somoa, la Cascate y Moquegua por un camino de herradura que antiguamente  era el único medio de comunicación. En su última intervención se reforzó las bases del puente con concreto, y se acondiciono el camino de herradura del cual es parte componiendo un sendero agradable.

Este camino de herradura comienza en el poblado de Carumas conduce a través de un serpenteante camino que desciende al puente colonial y posteriormente a otros dos puentes peatonales contemporáneos. En cuyo trayecto se encuentra un manantial, acondicionado en una cascada decorativa hecha en piedra.

En la actualidad el puente viene hacer un legado histórico y valioso para los propios y visitantes que constantemente arriban al Valle de los Katari.