Carumas, cuya población tiene un profundo arraigo y devoción cristiana, que a través de “La Palomita”, danza que hace referencia a la iconografía del Espíritu Santo, interpretada por jóvenes solteros en la Fiesta de las Cruces en el mes de Mayo y del Santo Patrón de Carumas, San Isidro Labrador el 15 de Mayo y Corpus Cristi en el mes de Junio.

Es una danza tradicional de cortejo amoroso en homenaje a la Santísima Cruz, como una forma de penitencia y liberación del alma redimida de los pecados. Se inicia con la peregrinación a la Cruz del Alto, en el Cerro San Felipe, donde se realiza un ritual ceremonial de pago a la Santa tierra Pachamama y a la santísima Cruz, luego se trasladan al pueblo, donde realizan el cuidado y limpieza respectiva a cargo de un Mayordomo  o encargado que la custodia en su propio domicilio, hombres y mujeres jóvenes se reúnen en las afueras de la casa del encargado para venerar a la Santísima Cruz  ye en su honor bailarán La Palomita hasta el amanecer, con cantos tradicionales en aymara e interpretan veintidós figuras coreográficas  muy bien definidas, sin espacio para la improvisación; a lo largo de la danza La Palomita sus pasos y figuras que está compuesta por cinco partes o escenas; la primera parte es el baile de Tonadas, donde hay un despliegue de pasos y figuras dominado el zapateo y el desplazamiento de la Mujer; la Segunda escena, llamada La Palomita, es una simulación del romance donde como acto simbólico del poder femenino, ellas, se colocan el sombrero del varón y obliga para que cargue la wawa , el varón finalmente se somete y resigna; en la Tercera escena, el Khuno, donde las parejas muestran su fuerza y valor contorneando la cintura, moviendo los brazos, simulando las aves en vuelo; en la Cuarta escena, o sirkarana, es una sucesión de pasos realizados por las parejas en número de dos salen al ruedo y demostrar la destreza de pasos y figuras; la Quinta escena, llamada Jesus machata o sarawja , es una figura colectiva de todos los participantes en forma de ruedo, adorando colectivamente y despidiéndose de la Santísima cruz, San Isidro labrador o Corpus Cristi.