El 6 de enero de 1612 el Papa Paulo V autoriza la demarcación de la Diócesis de Arequipa, siendo Fray Pedro Perea quien se hiciera cargo como primer Arzobispo de Arequipa, en 1619. Este Obispado comprendía siete corregimientos en los que se establece 40 doctrinas a cargo de Sacerdotes Seculares, 58 doctrinas y 18 Regulares de las órdenes de Santo Domingo, La Merced y San Francisco.

La Iglesia San Felipe, nació con el nombre Santísima Virgen de la Concepción de Carumas, y es ubicada en el trazo desde la plaza principal, que dejo el español Juan Maldonado Buendía. El aspecto de su construcción fue pobre, empleando adobe y barro para sus muros, tijerales de madera y paja para el techo; posteriormente a esta misma Iglesia se le llamo “San Felipe Apóstol de Carumas” la cual fue destruida por sismos e incendios y reedificada varias veces; siendo la peor catástrofe la erupción del Volcán Huaynaputina el 17 de febrero de 1600, que arrasa con los poblados cercanos de Omate y Quinistaquillas. La destrucción llega a todo el valle de Carumas, siendo el poblado de San Cristóbal el más afectado; fue envuelto en ceniza y arena volcánica, muriendo muchos de sus habitantes. El estudioso y religioso “Deán Valdivia”, narra que en 24 horas se contaron 240 temblores, el estruendo fue percibido a 200 leguas a la redonda en su onda expansiva. Después de esta catástrofe en 1600, esta zona fue maltratada por diferentes desastres naturales que se ensañaron con destruir las construcciones de los diferentes poblados. En 1640, el cura don Álvaro Mogrovejo, reconstruye la iglesia de Carumas usando materiales hechos en el mismo lugar.

Luego en 1798, después de un incendio, la iglesia vuelve a ser reconstruida siendo alcalde Ordinario el español Diego Camacho, albañil de obra don Mariano Atención, el Cura Pacheco tutor de la Iglesia. Esta vez la construcción mejora por que se construye dos ventanas grandes, de cal y piedra con sus arcos y coronaciones, dos puertas, una que correspondía a la sacristía y otra a la capilla y una ventana de mojinete de techo de paja y tumbadillo, el presbítero de barro y caña. Estos trabajos supervisados por la Curia de Arequipa. En 1807, se proyecta la construcción de la actual Iglesia, que aún está en pie, siendo Obispo el Presbítero don Pedro de Cuadro; quien da cuenta de los gastos de su construcción que suman un total de 2269.5 pesos y reales.

La Iglesia está construida completamente en piedra, con un estilo Neoclásico Mestizo Temprano, tiene una nave principal de una capacidad de 200 personas y en la izquierda se ubica la Sacristía. La feligresía puede acceder al templo directamente desde la plaza mayor, por el lado izquierdo de la nave o por el pie de la nave, a través de un atrio principal al cual también se accede desde la plaza. La portada principal está compuesta de dos cuerpos, en el cuerpo inferior se encuentran dos hornacinas flanqueando la puerta, enmarcadas por columnas de fuste liso y una tercera hornacina en el cuerpo superior sobre el eje central. Esta composición representaría la santísima trinidad, sin embargo no se sabe si en dichas hornacinas existiera alguna representación escultórica. Además de una bella portada en su fachada principal, los contrafuertes marcan con sobriedad y simplicidad la verticalidad que resalta en su torre, accediéndose a ella desde el exterior por medio de una escalera de piedra. Por otro lado como parte de la fachada, tenemos la Sacristía, la cual presenta un sistema abovedado en el mismo sentido de la nave, sin formarse un transepto. En su interior se exhibe un Cristo tallado en Maguey  con unos 300 años de antigüedad, otra escultura que se exhibe es el “Cristo Vivo”. La nave tiene una bóveda de cañón, que presenta claraboyas circulares, intercalándose con los arcos de medio punto que conducen las cargas hacia los muros que definen la nave. En dichos muros interiormente  se tiene hornacinas que tienen imágenes religiosas.

Al pie de la nave se ubica el coro, construido completamente en piedra con un sistema de arcos, al cual se accede desde el exterior de la iglesia a través de la escalera de piedra ubicada al lado de la torre. En una ubicación opuesta al coro encontramos el altar mayor de diseño simétrico, reforzando su verticalidad con cuatro columnas de fuste liso y capiteles compuestos, en el lado derecho encontramos a San Felipe y  al lado izquierdo a San Pedro. Es interesante anotar que en la última intervención, al igual que en la iglesia de Torata, los contrafuertes, aparentemente robustos, son también rellenos y sólo hay piedra en su perímetro exterior. En Carumas se ha encontrado en uno de los contrafuertes a 1.85 m de altura, un enterramiento (cajón – sepulcro) que, por lo que lo acompaña pareciera ser una forma de pago. Además de haberse encontrado catacumbas debajo del altar mayor, que se usaban como tumbas de sacerdotes, lo cual fueron sellados.